26è Saló Internacional del Còmic de Barcelona

Desde el jueves 17 hasta hoy hemos podido disfrutar de la cita anual con el cómic en Barcelona. Vale, como aviso tal vez es un poco tarde.

Cartel Salón del Cómic

Como sabréis el salón del cómic es una especie de enorme mercadillo de cómics enmarcado por una serie de exposiciones, presentaciones de novedades, mesas redondas y firmas de autores.

Personalmente voy al salón para ver las exposiciones, ver las novedades y por una especie de extraño sentido de la obligación. Si eres aficionado al cómic es un evento al que simplemente tienes que ir. Y punto.
Casi nunca compro ni un solo tebeo en el salón, exceptuando alguna novedad que espere con interés (bastante rabia, este año, al comprobar que no han publicado el nuevo tomo de 100 Balas que esperamos hace meses). Me agobia bastante tener que decidir una compra peleándome con las espaldas y sobacos que, habitualmente, abarrotan tiendas y editoriales.

Aunque es algo que jamás he compartido, mucha gente ve en el salón la oportunidad de que el autor admirado, cual estclassla por un día (tampoco es que salgan a menudo en los medios los autores de cómic), les firme una de sus obras.

Sea por lo que sea, es algo, especialmente si no se ha visto nunca, que merece la pena de ver.

De este año destaco el nivel y cantidad de las exposiciones. Algo que cada año tiene más importancia en el salón y cada año se cuida más.
De entre las mismas destacaría la de Miguelanxo Prado, la de Davíd Rubín y las ilustraciones originales de Tim Sale para la serie Héroes.
Aunque tal vez la mas visitada, no entré en la exposición de DDT ya que había hasta cola para verla. En ella exponían parte del trabajo realizado para películas como Hellboy o El Laberinto del Fauno. La pude ver un poco por fuera y la verdad es que tenía bastante buena pinta.

Como puntos negativos estarían la crecida, año tras año, del espacio dedicado al manga, que por suerte no se contagia a las exposiciones (tienen su propio salón, carajo), el caos en la distribución de la exposiciones (unas poraquí otras porallá…) y la, supongo inevitable, desorientación que pueden sentir las personas que no tengan muy claro lo que van a buscar entre tantísima oferta de cómics.

P.D: Quería poner algo sobre toda la gente que va disfrazada al salón (de algunos, cada vez tengo menos claro si van disfrazados o simplemente es su atuendo habitual), pero la verdad es que no tengo palabras.

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